Aliquam non sem eget nisi adipiscing eleifend sed non libero. Quisque hendrerit risus quis urna ultrices venenatis ac et risus. Morbi et nulla enim, sed vestibulum sem. Curabitur sodales elementum enim eu facilisis. Phasellus pharetra elit et neque gravida vestibulum. Nulla eget mauris at augue sollicitudin scelerisque nec a lectus.
Duis velit neque, rutrum ac suscipit id; vehicula vel nibh! Nulla eget quam eget dui hendrerit molestie ut quis turpis.
Integer euismod fermentum felis, id sollicitudin est molestie in. Donec a bibendum sem. Mauris vitae libero arcu. Vestibulum consequat ipsum ut orci laoreet quis hendrerit diam cursus. Integer ac felis ut odio venenatis condimentum bibendum non eros. Vivamus eu laoreet diam. Duis cursus. Cras mattis consectetur purus sit amet fermentum. Etiam porta sem malesuada magna mollis euismod. Aenean eu leo quam. Pellentesque ornare sem lacinia quam venenatis vestibulum. Sed posuere consectetur est at lobortis. Donec ullamcorper nulla non metus auctor fringilla.


¡No lo puedo creer, hermano! Acá les escribe Derlis desde San Lorenzo.
Como apostador empedernido que llora sangre por su selección, mi señora me quiere echar de casa por lo que apuesto, pero no me importa absolutamente
nada.
Cuando arrancamos este Mundial 2026, sentí que se me caía el mundo encima
cuando los yanquis nos metieron ese humillante
4-1. Pero como manda nuestra historia, resurgimos de las cenizas: vencimos a los turcos 1-0
sudando sangre en la cancha y logramos sobrevivir
a la fase de grupos con ese sufrido 0-0 ante Australia.
¡Lo que vivimos contra los alemanes fue épico,
digno de una película! Todas las cuotas de las casas de apuestas estaban brutalmente en contra, pero mostramos unos huevos
gigantes para mantener el 1-1 frente a esa
máquina. ¡Esa tanda de penales, ganando 4-3, me hizo llorar tirado en el piso
como una criatura!
¡No se imaginan la fortuna que gané!
Este jueves nos cruzamos con la Francia en octavos de final y apuesto el auto,
la casa y la vida a mi querida Albirroja.
¡Que nos den por perdedores, mucho mejor, así paga más mi apuesta!
¡A dejar hasta la última gota de sangre, vamos mi Paraguay querido!